Previamente de conocer la estructura, organización, temas, análisis y conclusiones que se alcanzarán con la actividad de IppocrateOrg; es esencial comprender las razones fundamentales que llevaron al grupo constituyente a iniciar un proyecto muy complejo. La fuerza y la determinación de quienes participarán serán estrechamente relacionadas con la profunda convicción de estas razones.

El Covid 19 ha evidenciado y continúa evidenciando muchas contradicciones en el mundo moderno, no solo en los campos médico y científico, sino también en los ámbitos económico, social y financiero.

El equilibrio de las estructuras de poder a nivel internacional parece suponer, en concordancia con la epidemia, una aceleración hacia una configuración diferente cuyos límites aún no son definibles.

El panorama caótico y contradictorio que ha surgido ha inducido a diferentes niveles de poder para proporcionar respuestas «sin respuesta»; mientras que desde diversas partes, comentaristas políticos, periodistas, filósofos, representantes de partidos, representantes de organizaciones internacionales han declarado repetidamente que después de esta pandemia » nada volverá a ser como antes. Ciertamente esta afirmación no es discutible, pero es una afirmación demasiado general que, por encima de todo, deja sin responder la consecuente pregunta sobre «¿Qué cosa sin embargo debería de cambiar?».

Sin embargo, hemos sido testigos, con diferentes acentos en relación a la ubicación geográfica, las reacciones desplazadas del llamado mundo científico oficial: ilustres representantes de la medicina, de las diversas ramas de la investigación, virólogos, inmunólogos, epidemiólogos, etc. A menudo en conflicto entre sí; sin embargo concordaron oponerse a sus otros colegas que, entre mil dificultades, en el campo; buscaron una solución concreta frente al drama humano y emprendieron algunas terapias para poder salvar vidas.

Estos últimos no aceptaban dejar al paciente intubado solo con la administración de oxígeno; solo porque no llegaron directivas precisas desde arriba.

Estos médicos tomaron decisiones haciendo valer su conocimiento clínico de la enfermedad, situación que a nivel superior no fue tomado en consideración.

Cuando se asumió esta responsabilidad desde el comienzo de la epidemia, la mortalidad se mantuvo baja.

Las preguntas que surgieron más tarde fueron muchas. Y no cesan incluso ahora que se han encontrado fármacos que resultan extremadamente eficaces en la lucha contra la epidemia; sin embargo se deja de lado en favor de otros fármacos cuyo funcionamiento aún no se ha demostrado.

Estas interrogantes nos llevaron a una reflexión y a la identificación de un camino que necesariamente debe pasar por el cambio de las instituciones que gobiernan el mundo médico-científico, de las relaciones entre investigación y medicina clínica, de la autonomía de evaluación de los organismos internacionales, regionales y nacionales de la sanidad.

Nuestra reflexión comenzó a partir de esto, es decir, del derecho de la persona a mantener su salud o al derecho de un tratamiento médico, que está al centro de la atención del sistema médico y no es el punto final de un proceso para satisfacción de intereses de otros.

No tenemos en mente un modelo de sociedad dentro del cual insertar el proyecto de centralidad del ser humano. Pero sabemos que algo debe cambiar necesariamente y con urgencia en nuestro mundo, porque el actual modelo social, económico y financiero está comprometiendo en modo extremadamente rápido el derecho a la salud de la humanidad entera.

Esto no podemos permitirlo.

Ciertamente no es fácil tomar este camino, pero no tenemos alternativa. Porque ya no podemos pensar en seguir enfrentando enormes dificultades en silencio y soledad, cada uno en su propio aislamiento impuesto por líderes que no responden a las necesidades de los pueblos en dificultad.

Fallaría nuestro juramento. Sí, nuestro juramento, porque el Juramento Hipocrático es el juramento de todos nosotros, médicos y no médicos.

IppocrateOrg será un laboratorio para desmantelar científicamente proyectos de manipulación, para revindicar la neutralidad en la práctica médica, en la investigación científica y experimentación, y para combatir los conflictos de intereses existentes y futuros.

Tomar en serio la salud de nuestro prójimo, la salud de nuestras comunidades, la salud del lugar donde vivimos, de nuestra Patria Tierra; será la vía constante de nuestro compromiso.

Pero también cuidando directamente de los lugares donde vivimos como si fueran nuestros; porque en un mundo en donde todo es indisolublemente unido entre sí, contribuyen a la calidad de nuestra vida.

Esta es la razón por la cual IppocrateOrg eligió abrirse en compromiso al mundo entero. Cada región del mundo tendrá una gran oportunidad para dar y recibir ayuda. Una colaboración necesaria para poder permitirnos proyectar un futuro que nos pertenezca.

14 de julio de 2020